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Más que una Bestia de Carga: Repensando a los Burros en México

by | Aug 27, 2026

Garza descansa su cabeza sobre una reja en el santuario de burros Burrolandia México mientras espera que los visitantes le ofrezcan zanahorias. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

Empowering our capacity for Compassion and Change

Camarógrafo: Sara Escobar

Escrito por: We Animals

Lee esta historia en inglés.

Vestido con un atuendo elaborado para competir por el gran premio de la Feria Nacional del Burro en Otumba, México, el burro sería enviado al matadero si no ganaba.

Perder debería haber sido una sentencia de muerte, pero Germán, propietario del Santuario Burrolandia, se enteró del plan y lo acogió. Ahora llamado Campeón, al final había recuperado su vida.

Entre la Cultura Local y la Demanda Global

Las relaciones entre las comunidades locales y los burros en México son complejas y tienen profundas raíces históricas. Durante la Feria Nacional del Burro anual, el burro es celebrado. Fuera del festival, sin embargo, los burros suelen ser maltratados.

Fuertes pezuñas y su capacidad para soportar condiciones adversas con muy poco alimento y agua hacen que los burros sean extraordinariamente resistentes; estas mismas cualidades han llevado a su amplio uso para el transporte y la carga. Además de esta explotación que se ha mantenido durante años, también los matan para obtener productos derivados.

A donkey used for garbage collection stands with a lowered head on a sidestreet in a city bazaar area. This individual and another donkey standing behind have been left tethered to a designated spot without relief from the heavy wooden crates they carry. Old Mardin, Mardin Province, Southeastern Anatolia Region, Turkiye, 2023. Havva Zorlu / We Animals

Un burro utilizado para la recolección de basura permanece con la cabeza baja en una calle lateral de la zona de un bazar de la ciudad. Este individuo y otro burro que se encuentra detrás han sido dejados atados en un lugar designado, sin que les retiren las pesadas cajas de madera que cargan. Mardin Antigua, Provincia de Mardin, Región de Anatolia Suroriental, Turquía, 2023.

Havva Zorlu / We Animals

Aerial view of mother jennies and foals standing in bare, hard-packed pens on a donkey milk dairy farm. The donkeys occupy the pens for only a portion of the day. Kepez, Antalya, Antalya Province, Mediterranean region, Turkiye, 2023. Havva Zorlu / We Animals

Vista aérea de burras y sus crías en corrales sin vegetación y de suelo duro y compactado en una granja lechera de burros. Los burros permanecen en los corrales solo durante una parte del día. Kepez, Antalya, Provincia de Antalya, Región Mediterránea, Turquía, 2023.

Havva Zorlu / We Animals

México se encuentra entre los principales exportadores de pieles de burro, que se utilizan para el ejiao, un producto de la medicina tradicional china que se comercializa como tónico para el sistema inmunitario y como tratamiento para la anemia. Antes consumido principalmente por la élite china, su demanda se ha disparado en todo el mundo, impulsando tanto el comercio legal como ilegal de pieles de burro procedentes de México. Actualmente, se estima que entre 2.3 y 4.8 millones de burros son sacrificados anualmente por sus pieles, y actualmente no existe un monitoreo sistemático de su bienestar ni un seguimiento de cómo se obtienen las pieles. Además, la carne de burro, conocida como chito, se vende como una especialidad de comida callejera en ciertas regiones de México.

Esta demanda también ha elevado el costo de los burros; las familias que han dependido de ellos durante generaciones a menudo no pueden reemplazarlos cuando los animales llegan al final de su vida de trabajo. Algunas han recurrido a vehículos motorizados; otras pierden por completo sus medios de subsistencia.

Resident donkeys Quetzalcoatl, Garza, Valentin, Otomi and Kyani, press their faces against a fence as visitors arrive at Burrolandia Mexico donkey sanctuary. Born at the sanctuary, these young jacks are highly social. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

Los burros residentes Quetzalcóatl, Garza, Valentín, Otomi y Kyani presionan sus caras contra una cerca mientras llegan visitantes al santuario de burros Burrolandia México. Nacidos en el santuario, estos jóvenes burros machos son muy sociables. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

A medida que los burros de México se han convertido en una mercancía exótica a nivel global, su población ha disminuido significativamente en las últimas décadas. Los datos censales de México sugieren una disminución de 1.5 millones de animales en 1991 a 300,000 en 2020; sin embargo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que es demasiado difícil contabilizar con precisión la población de burros del país debido a la ubicación aislada de muchos de los animales.

¿Un Futuro Diferente para los Burros de México?

La fotoperiodista de We Animals, Sara Escobar, visitó recientemente Burrolandia, en Otumba, México, para documentar las vidas de aquellos burros que, como Campeón, encontraron su camino hasta Germán.

Burrolandia está marcando el camino para los burros de México mediante el rescate de individuos, brindándoles santuario y ofreciendo programas educativos que ayudan a romper el estigma que rodea a estos animales, en gran medida incomprendidos.

A pesar de tener una gran inteligencia, una excelente memoria e instintos de supervivencia, los burros suelen asociarse con la torpeza y la poca inteligencia. Burrolandia trabaja activamente para contrarrestar estas percepciones y depende de las donaciones de visitantes y los patrocinios para mantener sus operaciones y generar conciencia sobre la especie.

Victoria, Elsita and Gilbertito greet co-founder Raul Flores at Burrolandia Mexico donkey sanctuary while he searches for donkey Lluvia to give her a bath. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

Victoria, Elsita y Gilbertito saludan al cofundador Raúl Flores en el santuario de burros Burrolandia México mientras él busca a la burra Lluvia para bañarla. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

Visitor Isabella feeds Tutu at Burrolandia Mexico donkey sanctuary. The donkeys will bray at passing visitors in the hopes of receiving a treat. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

La visitante Isabella alimenta a Tutu en el santuario de burros Burrolandia México. Los burros rebuznan cuando pasan visitantes con la esperanza de recibir un premio. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

Cofundado en 2006 con su hijo Raúl, Germán y su familia han centrado sus vidas en los más de 100 burros que tienen bajo su cuidado. Muchos de los burros del santuario han sido rescatados del maltrato, el abandono y el matadero.

La semilla de Burrolandia se plantó años atrás a través de la amistad de Germán con Roberto, un burro con quien trabajaba para repartir víveres a la comunidad, ayudando a su familia a sobrevivir y a pagar sus estudios.

“Ha llegado el momento de devolverles un poco de lo mucho que nos han dado.” — Germán Flores, cofundador de Burrolandia
Co-founder German Flores carries a foal at Burrolandia Mexico donkey sanctuary. According to the photojournalist, newborns are not always named immediately, as the sanctuary sometimes invites visitors to suggest names for them. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

El cofundador Germán Flores carga a una cría en el santuario de burros Burrolandia México. Según la fotoperiodista, a los recién nacidos no siempre se les pone nombre de inmediato, ya que a veces el santuario invita a los visitantes a sugerir nombres. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

En lo que va del año, han nacido nueve pollinos (burros bebés) en el santuario y se esperan cinco más. Para un santuario dedicado a la protección de los burros de México, cada pollino es motivo de celebración.
“Me impactó profundamente darme cuenta de que incluso los burros bebés nacen con instintos para defenderse porque han sido una especie muy maltratada. Cuando nacen aquí en el santuario, entienden muy rápido que no deberían tener miedo, a diferencia de los burros rescatados, que suelen ser amables pero cautelosos.” — Sara Escobar, fotoperiodista
Siblings Blanca Nieves, a jenny, and Pipe, a jack, play and nip each other in the jennies' area at Burrolandia Mexico donkey sanctuary. Since Pipe is still young jack he lives alongside the jennies. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

Los hermanos Blanca Nieves, una burra, y Pipe, un burro, juegan y se dan pequeños mordiscos en el área de las burras del santuario de burros Burrolandia México. Como Pipe todavía es un burro joven, vive junto a las burras. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

Visitor Cristina Cortes hugs Kyani, a young donkey who lives in the juveniles area at Burrolandia Mexico donkey sanctuary. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

La visitante Cristina Cortés abraza a Kyani, un burro joven que vive en el área de los jóvenes del santuario de burros Burrolandia México. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

Los burros se comunican mediante expresiones faciales, la posición de las orejas y vocalizaciones. Las personas que conocen bien a los burros aprenden a reconocer estas señales, revelando un animal mucho más expresivo emocionalmente y socialmente consciente de lo que sugieren los estereotipos. Los turistas que visitan Burrolandia aprenden los nombres, las personalidades y las características únicas de los burros; cada conversación y cada conexión contribuyen a un cambio cultural.

Los burros machos comen su ración matutina de alfalfa en un área cercada del santuario de burros Burrolandia México. Los machos y las hembras se mantienen en áreas separadas para que el personal pueda monitorear los ciclos reproductivos de los animales. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

Cuando los visitantes aprenden los nombres de los burros en lugar de montarlos, comienzan a verlos como individuos en lugar de objetos de entretenimiento o trabajo. Es el mismo cambio que salvó la vida de Campeón. Germán miró más allá del burro que había perdido un concurso y vio a alguien que merecía ser protegido.

En Burrolandia, cambiar la forma en que las personas ven a los burros es el primer paso para cambiar la forma en que los tratan.

Co-founder German Flores hugs Pepita at Burrolandia Mexico donkey sanctuary. According to German, he avoids showing favourites among the donkeys so none feel overlooked. Otumba, Mexico State, Mexico, 2026. Sara Escobar / We Animals

El cofundador Germán Flores abraza a Pepita en el santuario de burros Burrolandia México. Según Germán, evita mostrar favoritismo entre los burros para que ninguno se sienta ignorado. Otumba, Estado de México, México, 2026.

Sara Escobar / We Animals

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